Hace algo menos de un año recibí una llamada de un amigo. Me sugería que quedase para tomar un café con un grupo de emprendedores de los que decía que tenían un proyecto muy interesante aunque estancado.

Quedé para tomar una cerveza (+ sandwich de salmón y alcaparras) en el Café Laie de Pau Claris, en Barcelona. A los pocos minutos de llegar aparecieron los emprendedores, nos sentamos en una esquina, en una mesa redonda, y comenzaron a comentarme su proyecto. (más…)