Acabé el anterior post en este blog preguntándome los motivos que me han impulsado a lo largo de los últimos veinte años a empecinarme en lo que se llama “espíritu emprendedor”. Sólo tengo una respuesta: es un veneno mortal. Cuando el bicho de la emprendeduria te pica, jamás puedes librarte de su ponzoña. (más…)