Cuando en el campo de la Medicina intentamos imaginarnos cómo será el futuro, tendemos a pensar en fármacos revolucionarios o en dispositivos médicos y aparatos de diagnóstico avanzados. No obstante, en el terreno de las tecnologías de la información y la comunicación es tal vez donde veremos innovaciones muy notables y donde se presentan las mayores oportunidades.

LAS DIFICULTADES DE EMPRENDER EN MEDICINA

Sin embargo, cabe señalar que el emprendimiento en esta área resulta mucho más complicado que en otros sectores. De una parte, diseñar un nuevo producto requiere conocer previamente al usuario. En el ámbito sanitario se hace necesario comprender la diversidad de usuarios finales que lo caracterizan, como médicos, enfermeros, gestores, cuidadores o pacientes. Hay que tener en cuenta que sus necesidades y comportamientos difieren notablemente de unos a otros.

Por otra parte, aun siendo capaces de llegar a implantar una solución tecnológica innovadora en un departamento o en un centro sanitario, nos encontramos con la barrera que supone la falta de estándares y de interoperabilidad entre los distintos sistemas que conviven. Y todo ello en un entorno altamente regulado (seguridad, protección de datos, consentimiento informado,…) y en el que se exige además acompañar cualquier solución de la evidencia clínica suficiente que la avale, lo que exige la dedicación de recursos adicionales.

En el sector sanitario nos encontramos con que a menudo los roles de pagador, decisor y beneficiario suelen recaer sobre distintas personas. En un sistema con tantos públicos interesados (‘stakeholders’), los emprededores están obligados a comprender de qué manera cada uno de ellos interaccionará con la solución propuesta y se beneficiará de ella. Si no se logra convencer al pagador para que la financie y no se consigue motivar al clínico para que la utilice, su beneficio nunca alcanzará al paciente.

D-HEALTH BARCELONA

Con el fin de ayudar a los emprendedores a superar todos estos obstáculos e incrementar sus posibilidades de éxito, están surgiendo iniciativas de aceleración específicas, como Design Health Barcelona (d-HEALTH Barcelona), un programa de formación (inspirado en un programa de Stanford y promovido por BioCat, el biocluster catalán) que trata de impulsar la innovación a través de la inmersión de los participantes en un hospital con el fin de facilitar la detección de necesidades reales, como paso previo al diseño de una solución y al desarrollo de un prototipo.

Los participantes se agrupan por equipos de forma que en cada uno de ellos haya personas de distinto perfil: clínicos o científicos, ingenieros, diseñadores, y gestores, de forma que sus aportaciones puedan ser complementarias y que la colaboración pueda resultar de este modo mucho más fructífera.

Al final del programa los participantes tendrán la oportunidad de presentar sus propuestas a un grupo de inversores nacionales e internacionales especializados en el sector sanitario, tales como compañías de capital riesgo, empresas farmacéuticas y de tecnologías médicas o business angels interesados en invertir en este sector. Como resultado de todo este proceso, muy probablemente algunos se decidan a poner en marcha su propia aventura empresarial, y en todo caso, se pretende que la experiencia y los conocimientos adquiridos les puedan resultar de gran utilidad en su futura carrera profesional.

Y UN PAR DE PREGUNTAS..

Como invitación a la reflexión proponemos al lector un par de cuestiones: ¿Qué retos puede plantear un equipo formado por personas con distintos perfiles? ¿Puede ser el médico quien lidere el trabajo del equipo por ser la persona del grupo que se siente más cómoda en un entorno hospitalario?